Inauguro este blog al inicio de una nueva etapa profesional, en la que trataré de demostrar que lo audiovisual y lo rural no están en absoluto reñidos.
Mientras arrancan varios proyectos audiovisuales relacionados con el sector agroalimentario, doy salida a un reportaje presentado a la II edición del Premio para Jóvenes Periodistas Agroalimentarios organizado por la Red Europea de Periodistas Agroalimentarios (ENAJ). Su título: "El fin de las cuotas en el sector del azúcar: Frente a la liberalización, innovación".
Imagen: Junta de Andalucía
Precisamente esta tarde el Ministerio de Agricultura y el sector remolachero español en su conjunto se reúnen para analizar el futuro de una producción abocada a la liberalización con la desaparición de las cuotas de producción a partir del año 2017. En este reportaje destaco que, más allá de la necesidad de ayudas para el sector, la innovación es fundamental para la subsistencia de este cultivo, emblemático en comunidades como Castilla y León. Espero que sea de vuestro interés.
El fin de las cuotas en el sector del azúcar
Frente a la liberalización, innovación
Acostumbrados a ver las cosechadoras de remolacha funcionando a partir de mediados de octubre, este año habrá que esperar algo más de lo normal para ver a las máquinas descoronando y arrancando unas plantas que han sido el sustento de muchas generaciones de familias castellanoleonesas, riojanas, vascas, andaluzas... Y es que las intensas lluvias de la pasada primavera retrasaron las siembras, lo que hará que este año haya industrias que abran sus puertas un mes después de lo habitual. Tiempo extra para los remolacheros, que en muchos casos podrán cosechar con el dinero de los anticipos de pagos de la PAC de 2013, y tiempo extra para la planta que, entrado el otoño, continúa completando su desarrollo, por lo cual, si el tiempo lo permite, incrementará su peso y mejorará su contenido en azúcar.
A estos "periodos de prolongación" se suma otra prórroga, que en este caso viene de Bruselas. Tras el acuerdo político del Consejo sobre la reforma de la Política Agraria Comunitaria, el actual régimen de cuotas del sector azucarero finalizará en 2017 y no en 2015 como proponía la Comisión Europea. Aquí en España, agricultores e industria hubiesen preferido prorrogarlas hasta el final de la década: "La presión de los mercados y los intereses de algunos miembros de la Comisión ha provocado esta liberalización, que beneficia a las grandes multinacionales de caña y de azúcar que operan en el mundo. Nosotros estamos preparados para competir, aunque sabemos de los problemas que en otros países ha supuesto la supresión de cuotas", nos cuenta Fernando García, remolachero en el municipio zamorano de Toro y portavoz de la organización agraria COAG en este cultivo.
Imagen: UPA
Igual de cierto es que tras la última Reforma Europea del Azúcar, allá por 2006, la superficie de cultivo dedicada a la remolacha en España ha caído casi un 60% en seis campañas, echando el cierre desde entonces más de 10.000 explotaciones y 7 grandes fábricas. Por otro lado, el medio millón de toneladas de cuota no alcanza ni de lejos el millón trescientasmil toneladas que aproximadamente se consumen cada año en nuestro país.
La liberalización deja igualmente al agricultor sin el colchón de la administración en materia de ayudas, siendo el sector industrial el único capaz de incentivar la actividad. Los remolacheros estudian alternativas como la de adaptarse a la línea de agroambientales, aunque en regiones como Andalucía ya se ha utilizado este comodín. A ello hay que sumar que el precio que se paga en España a los productores es de los más bajos de la Unión Europea: "Las fábricas en Alemania pagan entre 35 y 36 euros por tonelada entregada y, en algunos casos, si el precio del azúcar sube, la ganancia se la reparten al 50% entre la industria y el agricultor. En Holanda hay una cooperativa que ha estado pagando a 60 euros, en Italia se estaba pagando a 40... Aquí la industria ha estado pagando a unos 30 euros por tonelada. A ello sumábamos unos 10 euros de ayudas. En la campaña 14/15 desaparecen las ayudas, por lo que le tocará a la industria poner dinero si quiere subsistir en España", destaca Fernando García.
No todo pinta mal. Y es que en cuanto a rendimientos los agricultores españoles están mucho mejor situados que sus colegas europeos. Así lo afirma José Manuel Omaña, coordinador del Plan 2014 en la Asociación de Investigación para la Mejora del Cultivo de la Remolacha Azucarera (AIMCRA): "En España se produce una media de 108 Tm/Ha. de remolacha, mientras que países como Alemania rondan los 60-70 Tm./Ha. Desde el punto de vista de la competitividad nuestro mayor problema son nuestros costes de producción, que son más altos que los de otros productores comunitarios".
En ese sentido, la innovación y el desarrollo de nuevas tecnologías son fundamentales para la subsistencia del sector remolachero en España. Y es que la mejora de los rendimientos ha hecho que hayan aparecido casos puntuales de producción de hasta 170 Tm/Ha. en el norte de España: "La adquisición de nuevas variedades, que incrementan la producción entre 6 y 7 Tm. por hectárea, mejoras en la fertilización y otras técnicas del cultivo... son las que pueden hacer que alcancemos la media de 130 Tm./Ha que nos hemos marcado como objetivo en el Plan 2020" concluye José Manuel Omaña, de AIMCRA.
La inversión en nuevos sistemas de riego también puede hacer ahorrar unos euros a unos agricultores conscientes de que para seguir cultivando remolacha, tal y como se presenta el panorama, hay que utilizar las últimas herramientas y disponer del conocimiento necesario para utilizarlas. Será la única manera para que no se vean tentados por otros cultivos como el del cereal, sumiso ya a los vaivenes de los mercados.

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