miércoles, 16 de octubre de 2013

Contrastes en La Mancha

Unas horas de trabajo audiovisual por el corazón de la Mancha son suficientes para observar los diferentes contrastes que esta tierra ofrece a quienes la visitan. Empezando por el amanecer que, día a día, anuncia el inicio del tajo de las cuadrillas de vendimiadores. Así sale el sol en Mota del Cuervo.


Imagen que evoca tradición y apego a la tierra. Un encanto que se rompe pasando junto a este bar de Pedro Muñoz (que me perdonen mis amigos de Pedro Muñoz, pero creo que esta decoración está totalmente fuera de lugar).


A pocos kilómetros de este lugar se produjo hace unos días una imagen que ha llamado la atención a propios y extraños. Una de las mayores cooperativas de Europa, Virgen de las Viñas, no daba abasto, por momentos, a la uva que traían sus socios desde los cercanos viñedos de Tomelloso. Imagen que también se repetía en Valdepeñas (a partir del 03:23).


Una legión de remolques que contrasta con la imagen que hemos visto esta mañana. Un terminal de descarga vacío y, mientras, los tractores pasando de largo por la puerta de la cooperativa.


Instantáneas tomadas durante una jornada de grabación para preparar varios reportajes sobre el sector del... 


No hace falta ser adiVINO.

jueves, 3 de octubre de 2013

Vegetal World: para recoger hay que sembrar

Lanzar un proyecto ambicioso en estos tiempos, en los que la manida crisis continúa coleando, es siempre complicado, temerario dirían algunos. Es lo que han hecho (y con mucho esfuerzo) la revista PHYTOMA y FERIA DE VALENCIA con la organización de la primera edición de la feria Vegetal World, que reúne estos días en Valencia a todo el sector de la sanidad y la nutrición vegetal, ya sea como participantes, oyentes o meros paseantes.


El momento en que este evento ve la luz es complicado en lo económico aunque muy pertinente desde el punto de vista formativo e informativo. Y es que la reciente normativa en materia de fitosanitarios obliga a los agricultores a poner en marcha medidas englobadas en lo que se ha dado a llamar “gestión integrada de plagas”; muchos productores de alimentos aún desconocen qué va a cambiar en su rutina a partir de ahora, qué tipo de productos van a poder utilizar en sus explotaciones y qué técnicas van a tener que emplear a partir del 1 de enero de 2014. Investigadores, asociaciones del ramo y empresas han aprovechado la feria para poner al día a los visitantes en todas estas materias a través de diversas jornadas y demostraciones. 


Como en todo acto que se precie, el éxito o no del mismo suele reflejarse en la cantidad de preguntas que hay al final de cada intervención, y la cantidad y calidad de cuestiones planteadas a José Antonio González (subdirector del área de sanidad vegetal del Ministerio de Agricultura) apuntan al éxito.

Sin embargo, las empresas participantes en la zona de expositores (a la postre, las que sostienen económicamente el evento), han echado en falta (al menos durante la primera jornada) una mayor afluencia de público. Algunas se han lamentado por la amplia distancia existente entre el edificio donde se desarrollaba el grueso de las jornadas y la propia zona de expositores, un hecho que ha podido diluir a los visitantes a la hora de acudir a conocer las novedades que hay en el mercado en materia de sanidad y nutrición vegetal. Un punto a mejorar.

Por otro lado, el propio espíritu de Vegetal World (aún sin haber hecho balance de la primera edición) invita a continuar el proyecto. Y es que por primera vez en España, la sanidad y la nutrición vegetal tiene un foro propio de encuentro. Lo más parecido (salvando las distancias) venía a ser Fruit Attraction que, por su carácter agroalimentario, acoge anualmente a un selecto puñado de empresas de fertilizantes y fitosanitarios entre un mar de empresas hortofrutícolas; aunque, bien se sabe, que Fruit Attraction tiene otro enfoque mucho más centrado en la exportación y el comercio de frutas y hortalizas. Un acierto a mi entender, pues, por parte de los organizadores de Vegetal World.


A las empresas les animo a no cejar en el empeño y seguir apostando por la que puede ser la feria de referencia en este sector. Ya se sabe que antes de recoger hay que sembrar, y también se sabe (muchos lo hemos vivido en primera persona, también las empresas) que los inicios siempre son complicados. Sin embargo, el tiempo y la experiencia (si el sector apuesta por ello) pueden asentar una cita a marcar en rojo en su calendario.

miércoles, 25 de septiembre de 2013

Dulce presentación

Inauguro este blog al inicio de una nueva etapa profesional, en la que trataré de demostrar que lo audiovisual y lo rural no están en absoluto reñidos.

Mientras arrancan varios proyectos audiovisuales relacionados con el sector agroalimentario, doy salida a un reportaje presentado a la II edición del Premio para Jóvenes Periodistas Agroalimentarios organizado por la Red Europea de Periodistas Agroalimentarios (ENAJ). Su título: "El fin de las cuotas en el sector del azúcar: Frente a la liberalización, innovación".


Imagen: Junta de Andalucía

Precisamente esta tarde el Ministerio de Agricultura y el sector remolachero español en su conjunto se reúnen para analizar el futuro de una producción abocada a la liberalización con la desaparición de las cuotas de producción a partir del año 2017. En este reportaje destaco que, más allá de la necesidad de ayudas para el sector, la innovación es fundamental para la subsistencia de este cultivo, emblemático en comunidades como Castilla y León. Espero que sea de vuestro interés.



El fin de las cuotas en el sector del azúcar

Frente a la liberalización, innovación


Acostumbrados a ver las cosechadoras de remolacha funcionando a partir de mediados de octubre, este año habrá que esperar algo más de lo normal para ver a las máquinas descoronando y arrancando unas plantas que han sido el sustento de muchas generaciones de familias castellanoleonesas, riojanas, vascas, andaluzas...  Y es que las intensas lluvias de la pasada primavera retrasaron las siembras, lo que hará que este año haya industrias que abran sus puertas un mes después de lo habitual. Tiempo extra para los remolacheros, que en muchos casos podrán cosechar con el dinero de los anticipos de pagos de la PAC de 2013, y tiempo extra para la planta que, entrado el otoño, continúa completando su desarrollo, por lo cual, si el tiempo lo permite, incrementará su peso y mejorará su contenido en azúcar.

A estos "periodos de prolongación" se suma otra prórroga, que en este caso viene de Bruselas. Tras el acuerdo político del Consejo sobre la reforma de la Política Agraria Comunitaria, el actual régimen de cuotas del sector azucarero finalizará en 2017 y no en 2015 como proponía la Comisión Europea. Aquí en España, agricultores e industria hubiesen preferido prorrogarlas hasta el final de la década: "La presión de los mercados y los intereses de algunos miembros de la Comisión ha provocado esta liberalización, que beneficia a las grandes multinacionales de caña y de azúcar que operan en el mundo. Nosotros estamos preparados para competir, aunque sabemos de los problemas que en otros países ha supuesto la supresión de cuotas", nos cuenta Fernando García, remolachero en el municipio zamorano de Toro y portavoz de la organización agraria COAG en este cultivo.


Imagen: UPA

Igual de cierto es que tras la última Reforma Europea del Azúcar, allá por 2006, la superficie de cultivo dedicada a la remolacha en España ha caído casi un 60% en seis campañas, echando el cierre desde entonces más de 10.000 explotaciones y 7 grandes fábricas. Por otro lado, el medio millón de toneladas de cuota no alcanza ni de lejos el millón trescientasmil toneladas que aproximadamente se consumen cada año en nuestro país.

La liberalización deja igualmente al agricultor sin el colchón de la administración en materia de ayudas, siendo el sector industrial el único capaz de incentivar la actividad. Los remolacheros estudian alternativas como la de adaptarse a la línea de agroambientales, aunque en regiones como Andalucía ya se ha utilizado este comodín. A ello hay que sumar que el precio que se paga en España a los productores es de los más bajos de la Unión Europea: "Las fábricas en Alemania pagan entre 35 y 36 euros por tonelada entregada y, en algunos casos, si el precio del azúcar sube, la ganancia se la reparten al 50% entre la industria y el agricultor. En Holanda hay una cooperativa que ha estado pagando a 60 euros, en Italia se estaba pagando a 40... Aquí la industria ha estado pagando a unos 30 euros por tonelada. A ello sumábamos unos 10 euros de ayudas. En la campaña 14/15 desaparecen las ayudas, por lo que le tocará a la industria poner dinero si quiere subsistir en España", destaca Fernando García.

No todo pinta mal. Y es que en cuanto a rendimientos los agricultores españoles están mucho mejor situados que sus colegas europeos. Así lo afirma José Manuel Omaña, coordinador del Plan 2014 en la Asociación de Investigación para la Mejora del Cultivo de la Remolacha Azucarera (AIMCRA): "En España se produce una media de 108 Tm/Ha. de remolacha, mientras que países como Alemania rondan los 60-70 Tm./Ha. Desde el punto de vista de la competitividad nuestro mayor problema son nuestros costes de producción, que son más altos que los de otros productores comunitarios".

En ese sentido, la innovación y el desarrollo de nuevas tecnologías son fundamentales para la subsistencia del sector remolachero en España. Y es que la mejora de los rendimientos ha hecho que hayan aparecido casos puntuales de producción de hasta 170 Tm/Ha. en el norte de España: "La adquisición de nuevas variedades, que incrementan la producción entre 6 y 7 Tm. por hectárea, mejoras en la fertilización y otras técnicas del cultivo... son las que pueden hacer que alcancemos la media de 130 Tm./Ha que nos hemos marcado como objetivo en el Plan 2020" concluye José Manuel Omaña, de AIMCRA. 

La inversión en nuevos sistemas de riego también puede hacer ahorrar unos euros a unos agricultores conscientes de que para seguir cultivando remolacha, tal y como se presenta el panorama, hay que utilizar las últimas herramientas y disponer del conocimiento necesario para utilizarlas. Será la única manera para que no se vean tentados por otros cultivos como el del cereal, sumiso ya a los vaivenes de los mercados.